Algo bueno de saber que te han mentido
es que podés imaginar cómo podrían ser
los escenarios alternativos,
cuál podría ser esa verdad que no te han dicho,
danzar entre la multiplicidad de acepciones
que la verdad misma puede tener.
Pero cuando se cree que lo que se ha dicho es cierto,
que aquello que escuchamos o leímos o vimos
es la pura y simple verdad
-rara vez pura y casi nunca simple-
no queda tanto margen.
domingo, 12 de mayo de 2019
soñando un tren
Caminando entre paños llenos de tiempo ajeno
con un puñado de tiempo prestado
que se me escurre entre los dedos día a día.
Miro pasar la estrella que va montando al mediodía
y la luz roja del semáforo me baja de un tirón a la avenida.
Bocinas y gritos. Si tan solo les indignara tanto el hambre ajeno,
como les indigna que alguien cruce con luz roja...
Ver caer los segundos como hojas en otoño.
Y yo buscando un tren,
esperando un tren,
soñando un tren.
Viajando de idea en idea
tomando un tren rápido a la sien.
A la conversación ahogada de silencio
que mantengo a los gritos con quien quiera escuchar
se me responde con verborragia bradirrítmica
que se encoge de hombros
y miente descaradamente.
sinsentido efervescente
El sinsentido efervescente
que se derrama sobre lo consciente
como una pseudociencia y se asienta
en el día a día como arena en un vaso de agua.
Como eco de domingo en la terminal vacía,
así me llegan desde lejos tus palabras,
mis recuerdos de tus palabras,
de tu boca cantante de verdades a medias.
Me despierta la nada
en una madrugada sin sobresaltos
que se niega a dejarte ir.
No estás, no hay duda de eso,
pero tampoco hay duda
de esa ausente presencia
que silenciosa invade
cada rincón
del pequeño caos en mi dormitorio.
Cierre de ojos como cierre de libro,
y a dormir, que mañana por suerte laburo.
que se derrama sobre lo consciente
como una pseudociencia y se asienta
en el día a día como arena en un vaso de agua.
Como eco de domingo en la terminal vacía,
así me llegan desde lejos tus palabras,
mis recuerdos de tus palabras,
de tu boca cantante de verdades a medias.
Me despierta la nada
en una madrugada sin sobresaltos
que se niega a dejarte ir.
No estás, no hay duda de eso,
pero tampoco hay duda
de esa ausente presencia
que silenciosa invade
cada rincón
del pequeño caos en mi dormitorio.
Cierre de ojos como cierre de libro,
y a dormir, que mañana por suerte laburo.
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