El tortugo habita su caparazón, pero no siente que sea él.
Siente que existe como alma
que habita un cuerpo que es sujeto
que porta un caparazón que es objeto de deseo
por el poder que confiere el contacto con el caparazón de un tortugo alado.
La maga sabe que el poder del caparazón no es si no por el tortugo mismo,
que el contacto con sus placas y espinas vertebrales
no hace más (ni menos) que canalizar la esencia del portador
de la coraza que es la esencia de la coraza misma.
Él ha pedido a la maga que le de algo a cambio del uso de su poder,
ésta le ha ofrecido tiempo, el único recurso no renovable para los mortales.
El tortugo no es consciente de lo que verdaderamente aporta en ese trato.
La maga lo sabe, y sabe de su ignorancia, y saca ventaja de ello con conjuros que se alimentan del alma del alado.
lunes, 26 de noviembre de 2018
lunes, 19 de noviembre de 2018
Sueños Rompiste
Ya no existe la magia de tu risa
no me divierte más tu gracia.
---
Ya no está la magia de tu risa
ni muerta, ni viva.
Ya no sueño con tus sueños;
ni lloro por tu llanto;
ni me alegro por tu canto.
Jaque mate al ta-te-ti
en un tablero de damas.
Te colaste en mis recuerdos,
tocaste y rompiste
y sin pedir permiso.
Y rompiste recuerdos
de los que no eras parte.
El aire de puerto
ya no sabe a vacaciones:
huele a mierda y muerte y agua podrida.
jueves, 20 de septiembre de 2018
Los Sueños
Al volver del baño, el hombre caminaba por la casa vacía de su niñez como buscando algo. Al amanecer fue hacia la cocina a preparar un mate,
la melodía que sonaba en la radio le resultó familiar.
Puso el agua a calentar, alistó el mate, Y se sentó en la mesa a esperar.
Miró sus manos, sus manos sobre la mesa, miró la mesa,
y sobre la mesa había un atado de sueños que miraba al cenicero de la utopía,
el cenicero y el atado junto al encendedor de la esperanza.
El hombre tomó un sueño del paquete, lo acerco a sus labios y lo besó dulcemente,
lo encendió de esperanza y lo vió consumirse en una seda blanca
que ascendía hacia el techo mientras él entregaba sus cenizas a la utopía.
Absorto observando aquella división de cuerpo y alma de sus sueños,
escuchó lejano el repiqueteo de la tapa de la pava. Hora del mate.
la melodía que sonaba en la radio le resultó familiar.
Puso el agua a calentar, alistó el mate, Y se sentó en la mesa a esperar.
Miró sus manos, sus manos sobre la mesa, miró la mesa,
y sobre la mesa había un atado de sueños que miraba al cenicero de la utopía,
el cenicero y el atado junto al encendedor de la esperanza.
El hombre tomó un sueño del paquete, lo acerco a sus labios y lo besó dulcemente,
lo encendió de esperanza y lo vió consumirse en una seda blanca
que ascendía hacia el techo mientras él entregaba sus cenizas a la utopía.
Absorto observando aquella división de cuerpo y alma de sus sueños,
escuchó lejano el repiqueteo de la tapa de la pava. Hora del mate.
Volver a casa
Volver a casa, volver a ser engullido por aquel dragón sobre ruedas, a jugar al juego de la silla en su barriga para luego ser escupido en alguna estación que con suerte será la nuestra, la aventura nuestra de cada día, la vida viaja en trén entre Once y Moreno, la vida es un trén que se llena y se vacia, y que a veces parece tan cargado que ya no cabe nada nuevo y cuando se abren las puertas siempre entra algo más.
viernes, 14 de septiembre de 2018
martes, 11 de septiembre de 2018
De la poesía hoy en día
No todo el mundo es poeta por haber escrito un poema, tan simple como eso. El hecho de que se suponía que fuera poesía no significa en absoluto que sea realmente poesía. Un poema es una pieza, un producto cultural, la poesía es un lugar difuso en lo que se llama "arte".
Ser ridículamente purista como para no comprender los cambios que el tiempo siempre está poniendo sobre el arte, definitivamente no es para disfrutar del arte. Es decir, mi querido amigo, una forma de negar el propio arte, es lo que la gente ha hecho con la mayoría de los grandes escritores del ayer, sólo porque no podían apreciar la belleza de su trabajo.
Ménard, dijo una vez -si mi memoria no falla- un poeta no dudará en usar palabras como "molino" o "arado" en un poema, pero no puede utilizar palabras como "tractor" o "turbina".
O algo parecido, pero el punto es, la gente está llamando poesía a un montón de palabras bonitas apiladas en una página. Hasta donde yo entiendo, esto es, debido a que no ven la poesía como es, sólo ven unas pocas estructuras, y utilizan estas estructuras para expresar sentimientos.
Así la poesía no ha muerto, pero desgraciadamente la mayoría de los conocidos y 'mejores' escritores de la poesía están muertos.
Mi conclusión:
- Escribir poemas horribles no convierte en poeta.
- No todo lo que es poesía vale la pena ser leído.
- Si no se puede apreciar la poesía de nadie, el problema es uno
(Algo que se llama "autoestima" o "seguridad", etc... no está en el lugar correcto).
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Cosas de evstequios y evstalaquios
Mensajes pseudo-esperanzadores llenos de conformismo barato son cosas de evstequios;
son cosas de evstequios y no de evstalaquios, y me parece importante hacer la diferenciación,
porque es precisamente aquí donde los evstalaquios dicen sentir mayor contradicción con sus vecinos. Puesto que la mayoría de los monólogos de estos, los evstalaquios, se centran en su avenuedismo
y en la centralidad del obturismo como institución constructora de verdades.
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Ha sido
Con asombrosa dulzura de andar,
se mueve entre los muebles que habitan el inmueble,
dibuja con su sombra una estela de infinitas formas.
Atiende a mi llamada, con suficiente atención,
pero sin perder un sólo peón en la jugada.
Un trazo, del papel nacido,
se hace fuerte y sube a su boca para saltar a mis oídos.
Sonreír, placer de ser.
¡Mentira, la palabra que miente!
Verdades de mentiras mentirosas,
que dicen lo cierto de puerto a puerto.
No me cuentes los cuentos de ayer,
que ya es mañana.
Las palabras confusas en horario confuso,
exposiciones expuestas de posiciones
que depuestas serán la risa nerviosa
de una noche lluviosa.
Intermitente diluyente
de un modo que ha sido
y no arrima a ser otra vez,
enjuga lágrimas toda vez
que se le recuerde el color de su ánima.
Orgulloso combatiente discursivo
de la lógica irracional, se eleva en su decir,
y se anima contra palabras
que oscurecen el cielo nocturno.
Tarde es, para regresar al campamento,
los hombres marchan ¡Retirada!
- Grita el comandante, pero el no vuelve-
Maldice rabioso a las hordas del no-ser
y aterroriza con su mirada los ojos del miedo.
No ha ganado, ha sido.
Eso tan valioso que, muchos ni siquiera imaginan,
cuando pasan por la vida apenas existiendo.
se mueve entre los muebles que habitan el inmueble,
dibuja con su sombra una estela de infinitas formas.
Atiende a mi llamada, con suficiente atención,
pero sin perder un sólo peón en la jugada.
Un trazo, del papel nacido,
se hace fuerte y sube a su boca para saltar a mis oídos.
Sonreír, placer de ser.
¡Mentira, la palabra que miente!
Verdades de mentiras mentirosas,
que dicen lo cierto de puerto a puerto.
No me cuentes los cuentos de ayer,
que ya es mañana.
Las palabras confusas en horario confuso,
exposiciones expuestas de posiciones
que depuestas serán la risa nerviosa
de una noche lluviosa.
Intermitente diluyente
de un modo que ha sido
y no arrima a ser otra vez,
enjuga lágrimas toda vez
que se le recuerde el color de su ánima.
Orgulloso combatiente discursivo
de la lógica irracional, se eleva en su decir,
y se anima contra palabras
que oscurecen el cielo nocturno.
Tarde es, para regresar al campamento,
los hombres marchan ¡Retirada!
- Grita el comandante, pero el no vuelve-
Maldice rabioso a las hordas del no-ser
y aterroriza con su mirada los ojos del miedo.
No ha ganado, ha sido.
Eso tan valioso que, muchos ni siquiera imaginan,
cuando pasan por la vida apenas existiendo.
Soltarse
Algunos Orpes son idiotas, otros son perversos, pero son los idiotas los culpables, un perverso no tiene mucha fuerza, un perverso por si solo, es poco lo que puede hacer, pero si se le suman un par de idiotas...
no importa, no es nada, y no importa, nunca importa, de vez en cuando pienso: ¿A quién le importa? ¿A quién le importa lo que pienso?... ni siquiera a mi, la mayoria de las veces; lo importante es soltarse sin dejarse, estar suelto de uno mismo, pero en armonia si el mundo te parece duro, create uno imaginario, si, suena naif, pero es lo mas sano que se me ocurre vivi en tu mundo sin perder nocion de la realidad, hasta que con suerte, quiza algun dia, el mundo real se ofrezca mas copado que el imaginario.
Algunas palabras salen mas facilmente, otras se traban, se enroscan, se intentan perder y tenés la idea en la cabeza pero no la querés, y entonces tarareas algun clasico para limpiar el cache, te miras al espejo, haces caras, tratas de imaginarte como eras, tratas de imaginarte como seras, en que andaras, que ocupara tu tiempo de aca a unos años. Y como un trueno todo vuelve, todo pasa de nuevo, el sol vuelve a salir y la luna se esconde y te sentis cansado, preso de tu cuerpo, y pensas, buscas una idea simple, una verdad absoluta, algo que no necesite tener conexion con nada, ordenas las palabras por fonética, y entonces empezás a pensar en que ¿Qué raro que suena mantel? ¿Qué loco que suena estufa?... es-tufa(?)... y pones el agua para el mate y pensas ¿Qué loco el fuego? giro una perilla, le doy mecha y listo, está ahi... y miras el reloj, y te decis que ye falta poco, ya llega, la hora de dormir, ya llega la hora de comer, y despues a dormir, ¿Qué raro suena comer, no ? comer comer comer y nada mas, no hay nada, no queda mas, miras el piso y buscas formas, caras o dibujos, algo que te distraiga, antes de volver a pensar en eso, en ese dolor que es una molestia y un dolor a la vez que se vuelve soportable al racionalizarlo, pero se vuelve insoportable cuando se te cruza la palabra sufrimiento por la cabeza, entonces te decis que tu cuerpo es como una gran maquina con sensores y que vos podes apagar los sensores cuando quieras, eso no elimina por completo el dolor, pero te calma, respiras hondo, te tomas un mate y decis la puta madre que mala leche, tendria que relajarme, soltarme un poco...
no importa, no es nada, y no importa, nunca importa, de vez en cuando pienso: ¿A quién le importa? ¿A quién le importa lo que pienso?... ni siquiera a mi, la mayoria de las veces; lo importante es soltarse sin dejarse, estar suelto de uno mismo, pero en armonia si el mundo te parece duro, create uno imaginario, si, suena naif, pero es lo mas sano que se me ocurre vivi en tu mundo sin perder nocion de la realidad, hasta que con suerte, quiza algun dia, el mundo real se ofrezca mas copado que el imaginario.
Algunas palabras salen mas facilmente, otras se traban, se enroscan, se intentan perder y tenés la idea en la cabeza pero no la querés, y entonces tarareas algun clasico para limpiar el cache, te miras al espejo, haces caras, tratas de imaginarte como eras, tratas de imaginarte como seras, en que andaras, que ocupara tu tiempo de aca a unos años. Y como un trueno todo vuelve, todo pasa de nuevo, el sol vuelve a salir y la luna se esconde y te sentis cansado, preso de tu cuerpo, y pensas, buscas una idea simple, una verdad absoluta, algo que no necesite tener conexion con nada, ordenas las palabras por fonética, y entonces empezás a pensar en que ¿Qué raro que suena mantel? ¿Qué loco que suena estufa?... es-tufa(?)... y pones el agua para el mate y pensas ¿Qué loco el fuego? giro una perilla, le doy mecha y listo, está ahi... y miras el reloj, y te decis que ye falta poco, ya llega, la hora de dormir, ya llega la hora de comer, y despues a dormir, ¿Qué raro suena comer, no ? comer comer comer y nada mas, no hay nada, no queda mas, miras el piso y buscas formas, caras o dibujos, algo que te distraiga, antes de volver a pensar en eso, en ese dolor que es una molestia y un dolor a la vez que se vuelve soportable al racionalizarlo, pero se vuelve insoportable cuando se te cruza la palabra sufrimiento por la cabeza, entonces te decis que tu cuerpo es como una gran maquina con sensores y que vos podes apagar los sensores cuando quieras, eso no elimina por completo el dolor, pero te calma, respiras hondo, te tomas un mate y decis la puta madre que mala leche, tendria que relajarme, soltarme un poco...
Ya había caído
Yo le pedí el teléfono (para que me diera el número) pero lo que hizo fue sacar el celular de la cartera y extender el brazo mirándome. Agregá tu número, dijo. Tendría que haber corrido en ese momento, aunque creo que no hubiera podido; ya había caído.
Esa misma noche recibí un mensaje de Whatsapp "Me extrañaste? Soy Ana" y una carita sonriente.
Esa misma noche recibí un mensaje de Whatsapp "Me extrañaste? Soy Ana" y una carita sonriente.
Caricias de alquimista
Y cuando más de ocho horas después
el mismo tema
sigue repitiéndose en la playlist:
Una noche,
hace una noche,
bajabas de ese coche.
En los bucles de tu pelo
danzaba el eco de tus tacos,
que con el filo de tus ojos
recortaba tu nariz,
para tallar a mano tus pestañas.
Yo te esperaba sentado,
junto con el frío
que me lustraba los huesos.
Tu sonrisa llegó
de la mano de tus ojos,
brillando como pocos.
Medio abrazo,
un beso,
algunos pasos,
caricias de alquimista
y combustión completa.
el mismo tema
sigue repitiéndose en la playlist:
Una noche,
hace una noche,
bajabas de ese coche.
En los bucles de tu pelo
danzaba el eco de tus tacos,
que con el filo de tus ojos
recortaba tu nariz,
para tallar a mano tus pestañas.
Yo te esperaba sentado,
junto con el frío
que me lustraba los huesos.
Tu sonrisa llegó
de la mano de tus ojos,
brillando como pocos.
Medio abrazo,
un beso,
algunos pasos,
caricias de alquimista
y combustión completa.
lunes, 10 de septiembre de 2018
Brilla
Cruzar ese umbral hacia la nada, hacia el todo de mis miedos y prejuicios, la negra magia de mis memorias mas oscuras que alimentan los dispositivos de tortura mas terribles que pude haberme desarrollado y todo eso para buscar apenas un puñado de luz que quién sabe cómo carajo llegó ahí.
Apenas un mantra me mantiene cuerdo y la idea de que esa luz pueda cumplir su propósito volviendo a ser guía de quien le necesita.
Mi corazón se hace marinero cruzando un océano de lágrimas ajenas que salen de mis ojos y se agitan al ritmo de la impotencia que me sacude el cuerpo. Estiro la mano y siento el calor de esa luz, esa estrella que se autocomprime por su propia gravedad. Chocan nubes de sinsentido y truenan con argumentos cuestionables que se apoyan en la particularidad individual; llueven gotas de todo sobre la nada.
Estaba tan cerca de mí pero se aleja años luz, debajo de mis pies una extraña sensación se convierte de a poco en un hedor fétido que sube e inunda mis alrededores con una mierda espesa que dificulta todo movimiento. La peste en el aire es tan fuerte que empiezo a sentirme mareado. Me duelen los muslos de hacer fuerza contra la pesada viscosidad de la masa que me rodea.
Se detiene el tiempo, o mi humana percepción de la dimensión de la nada me hace percibir como si así fuera.
Mis manos se buscan la una a la otra y suben por mis antebrazos para terminar por abrazarme. Las lagrimas que antes ajenas brotaban de mis lagrimales, son ahora propias y el dolor que segundos atrás intentaba mantener lejos, está en mí. El dolor hace de mi cuerpo y mente su casa de verano, permitiéndose los lujos y vicios que mantiene a raya durante el resto del año.
El derecho ajeno a tomar decisiones viene armado hasta los dientes, y de un culatazo me deja inconsciente. Despierto al otro día, más que el golpe, duele saber que la respuesta no puedo encontrarla yo; pero recién me doy cuenta cuando estoy tan dentro de la nada. Y por más que le grite que venga a buscar su propia respuesta, no me escucha, estoy demasiado dentro de la nada como para que alguien me escuche.
Siento que algo pasa por encima mío, una botella estalla en una bola de fuego alimentándose del todo a mi alrededor, encendiendo hasta el ultimo rastro de la nada que me rodea. Con la nada en llamas logro divisar el umbral, parece que hubiera pasado una eternidad. Salgo esquivando las llamas que consumen mis miedos y prejuicios.
Siento que algo pasa por encima mío, una botella estalla en una bola de fuego alimentándose del todo a mi alrededor, encendiendo hasta el ultimo rastro de la nada que me rodea. Con la nada en llamas logro divisar el umbral, parece que hubiera pasado una eternidad. Salgo esquivando las llamas que consumen mis miedos y prejuicios.
Estoy afuera... ¿Estoy afuera o ahora estoy adentro?
Día del sol
Estuve tentado
de abrazarme
otra vez
a tus sesenta y ocho kilos
de azúcar y limón.
Tentado
de sumergirme
en tu piel
de Chocolate blanco
y caramelo.
Se nos hace tarde;
a mi primero.
Madrugada del día del sol
y con una primavera de ventaja.
Mi mano
en tu espalda;
tu boca
en mi beso.
Pensando canciones;
escribiendo estos versos.
de abrazarme
otra vez
a tus sesenta y ocho kilos
de azúcar y limón.
Tentado
de sumergirme
en tu piel
de Chocolate blanco
y caramelo.
Se nos hace tarde;
a mi primero.
Madrugada del día del sol
y con una primavera de ventaja.
Mi mano
en tu espalda;
tu boca
en mi beso.
Pensando canciones;
escribiendo estos versos.
domingo, 9 de septiembre de 2018
¡Mentira, Mentira! ¡¿A dónde te fuiste?!
A comprar una estufa
Lineas de mentiras
en triángulos de mentiras
con cuadrados mentirosos
en círculos de mentiras.
¡Basta de basta!
No te salva
ni el azul de tus ojos
ni tu piel de porcelana.
Te mentís
en la cara
y te pasás
por el culo
mis palabras.
No dejaré
de quererte
ni dejaré
de creerte.
Mientras mi sol brille
y su calor me abrigue.
Enferma
hasta que despierte.
Por las risas
Reclamos por las risas
y risas por los reclamos.
¡Silencio en la sala!
El sol por la ventana
grita que ya es mañana.
Poné la pava.
y risas por los reclamos.
¡Silencio en la sala!
El sol por la ventana
grita que ya es mañana.
Poné la pava.
Convexo
Mi pecho en tu pecho,
pensando indexo:
tu boca y mi boca,
y tus ojos,
y ese verbo.
Tu boca en mi mano;
mi boca en tu sexo.
Placeres orgánicos
en paraíso convexo.
Tu mente en mi mente
y mi sexo en tu sexo.
Tu boca sonríe
al compás de mis besos.
Me pierdo en tus ojos
y el perfume de tu pelo.
Grito de estrellas;
supernova entre arterias;
llenar los pulmones,
cantar otra vuelta.
pensando indexo:
tu boca y mi boca,
y tus ojos,
y ese verbo.
Tu boca en mi mano;
mi boca en tu sexo.
Placeres orgánicos
en paraíso convexo.
Tu mente en mi mente
y mi sexo en tu sexo.
Tu boca sonríe
al compás de mis besos.
Me pierdo en tus ojos
y el perfume de tu pelo.
Grito de estrellas;
supernova entre arterias;
llenar los pulmones,
cantar otra vuelta.
Tu juego
Te regalé el tablero
y las fichas;
me invitaste a jugar
y cambiaste las reglas
en la segunda vuelta.
Vicio de pedir,
virtud de no dar.
y las fichas;
me invitaste a jugar
y cambiaste las reglas
en la segunda vuelta.
Vicio de pedir,
virtud de no dar.
El router
¡Qué los rayos
de esa tormenta
no nos quemen
el router!
Ni las copias de papel,
ni el esmalte de cristal,
en tus noches
nada brilla.
Fantasías prestadas
para mentes ocupadas.
Vasos llenos de aire
en un desierto exprimido.
de esa tormenta
no nos quemen
el router!
Ni las copias de papel,
ni el esmalte de cristal,
en tus noches
nada brilla.
Fantasías prestadas
para mentes ocupadas.
Vasos llenos de aire
en un desierto exprimido.
Negros ojos
Tus ojos negros
en mis ojos negros
y mis manos blancas
en tus manos blancas.
¡El vidrio es vidrio,
en tus manos y en las mías!
en mis ojos negros
y mis manos blancas
en tus manos blancas.
¡El vidrio es vidrio,
en tus manos y en las mías!
La puerta cerrada
Los sueños ajenos
en las mentiras propias.
La puerta cerrada,
las zapatillas en el living.
El corazón enajenado
y el hígado en la mano.
Tierra mojada
en el patio seco.
en las mentiras propias.
La puerta cerrada,
las zapatillas en el living.
El corazón enajenado
y el hígado en la mano.
Tierra mojada
en el patio seco.
Medialunas submarinas
Medialunas submarinas
en cajas de zapatos
y tu discurso vacío
y la humedad en el techo:
El taller de mentiras
en Avenida Fantoche.
en cajas de zapatos
y tu discurso vacío
y la humedad en el techo:
El taller de mentiras
en Avenida Fantoche.
La mesa moza
Las burbujas en el suelo;
la sal en el techo.
El cedro que brilla
en una pared
que gasta baldosas.
¡Servilletas, servilletas!
no ensuciemos el mantel.
la sal en el techo.
El cedro que brilla
en una pared
que gasta baldosas.
¡Servilletas, servilletas!
no ensuciemos el mantel.
Tu tiempo en mi boca
El principio de una obra;
el cuenco rojizo que recibe tu ceniza.
El cemento frío y húmedo
quemando mis pies.
Tu boca en mi boca
y tu beso en el ayer.
Tu mano de viento
y mi boca de lluvia:
tormenta de arena
en un mar de relojes.
el cuenco rojizo que recibe tu ceniza.
El cemento frío y húmedo
quemando mis pies.
Tu boca en mi boca
y tu beso en el ayer.
Tu mano de viento
y mi boca de lluvia:
tormenta de arena
en un mar de relojes.
Yo me acuerdo
Las manos de los monos
Las palabras de los pelos.
La piel empapelada.
Mi mano se abre y se cierra
como un corazón que late.
Mi sol se esconde
y un grito sube
desde las suelas
de mis alpargatas oxidadas.
Las palabras de los pelos.
La piel empapelada.
Mi mano se abre y se cierra
como un corazón que late.
Mi sol se esconde
y un grito sube
desde las suelas
de mis alpargatas oxidadas.
viernes, 7 de septiembre de 2018
Serena sirena
Vacías palabras
llenas de silencio
en mi mente mutando
del verde al cemento.
Muerte y miseria
otro día de feria
otros puños cerrados
otros ojos empañados.
Serena sirena
de canto inconsciente
le canta a su cuerpo
le canta a su mente.
Se inunda la nada
sumerjo un recuerdo
vaciar otro mate
llenar otro termo.
Los karmas impuestos
Las armas depuestas
los karmas impuestos
las voces ahogadas
las almas heridas.
Las lluvias que rompen
a trueno el silencio
y tu voz en el barro
se hace sol en el cielo.
Qué es felicidad
¿es queso o es pan?
¿es esa piedra
que afila el puñal?
No quiero extrañarte
no quiero quererte
¿existe la nieve
si no puedo verle?
Canciones a los gritos
En un mundo de promesas rotas
y canciones a los gritos
aprendí a cantar en voz baja
y develando mitos.
Entre cuentas pendientes
y pendientes de cuentas
me di cuenta
que había algo pendiente.
No comprendo el todo de todo
simplemente busco el modo
de acompañar a entender un poco
qué es eso de ser.
Amores y desamores.
Hoy habiendo pasado amores y desamores, amor son dos palabras distintas que se escriben igual: por un lado está el amor químico de emociones y sensaciones que explota neuroreceptores, ese que con un poco de ciencia cualquiera podría experimentar en una suerte de “tome dos de estos y uno de estos para sentir que se enamoró”. Supongo que el amor romántico se apoya en esa vorágine que parece desgarrarnos desde adentro cuando no se corresponde (y entonces manifiesta su lado posesivo). Esa sensación horrible de necesitar, apoyada en la concepción pseudo-biológica de que se es una criatura incompleta.
Desde ese lugar no importa mucho la felicidad de la persona a quien se ama si no en función de nuestra propia felicidad, es decir, en tanto y en cuanto estemos felices. El estado de equilibrio -inexistente, creo, en esas condiciones- estaría dado por nuestro bienestar individual, y por la sensación de que se tiene a quien se ama.
Y al otro lado de la palabra, creo que hay otra construcción desde el equilibrio propio y un profundo deseo de ver en equilibrio a la otra persona -aún cuando eso implique quitarnos del pentagrama si llegáramos desentonar con su melodía-. El diálogo es fundamental para este tipo de relación. Si bien considero que también está presente la emocionalidad química, ésta condiciona pero no determina el comportamiento o las decisiones. Esto rompe con la sensación de que falta el aire cuando la otra persona deja la habitación. La relación en este contexto consiste en acompañarse por la vida, intentando disfrutar cada paso que se da buscando ser feliz. Si bien pueden establecerse metas comunes en una pareja, no hay que perder de vista el hecho de que el bienestar, el cómo se está, tiene lugar porque se está siendo quien se es: esto quiere decir que existe la posibilidad de cambiar, de crecer. Es una constante en nuestra vida: no somos; estamos siendo. Por tanto existe la posibilidad de no querer continuar en una determinada pareja, o de no querer continuar con una determinada persona y eso no quiere decir que se haya dejado de sentir, que se le haya mentido, etc y otros tantos reclamos típicos del amor que describí en primer lugar. Quiere decir que ya no se haya en equilibrio y para equilibrarse toma decisiones que le llevan lejos de la pareja que había construido.
Las decisiones se toman desde una constante búsqueda de equilibrio no solo personal, si no también de la persona a quien se ama.
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