martes, 11 de septiembre de 2018

Ya había caído

Yo le pedí el teléfono (para que me diera el número) pero lo que hizo fue sacar el celular de la cartera y extender el brazo mirándome. Agregá tu número, dijo. Tendría que haber corrido en ese momento, aunque creo que no hubiera podido; ya había caído.

Esa misma noche recibí un mensaje de Whatsapp "Me extrañaste? Soy Ana" y una carita sonriente.


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